-En serio; eres todo lo que amo en esta vida... eres mi todo princesa, estaré a tu lado por siempre, por nada en este mundo me alejaría de ti...
Me puse totalmente roja, fue realmente lindo escuchar eso de él - Que lindo eres amor. - Y tan solo eso fue lo que pude articular, así que busqué y busqué en mi mente hasta que logré conseguir que decir: - ¿En serio me amas tanto?
-Sí mi niña, te amo demasiado, eres muy especial para mí.
Lo abracé tan fuerte como pude, luego lo vi a los ojos y lo besé; es tan magnífico sentir sus labios húmedos y suaves, es como ir al cielo y ver a los ángeles. Sentí mucho cosquilleo en mi estomago, agarre a aquel chico tan hermoso por el rostro y lo besé apasionadamente, tan dulce como pude, intentando expresarle en aquel beso todo ese amor que sentía por él. Despegue mis labios de los suyos y lo miré fijamente a los ojos.
-Te amo mi ángel, te amo como no tienes idea...
1 Mes Después
-Oye, en serio dime que tienes - Ya estaba cansada de tanto insistir, realmente no soportaba su actitud.
-Nada princesa en serio, no tengo nada.
Si no lo conociera bien creería cada palabra de lo que me decía, pero lo conocía a la perfección, algo me escondía, por más que lo intentase ocultar me daba cuenta.
-Está bien, no tienes nada, te creo - Me di media vuelta, crucé mis brazos a la altura de mi pecho y cerré los ojos.
-Princesa en serio, no te pongas así.
-¿Pero cómo no ponerme así? Dime
-Por Dios princesa si ni siquiera sé claramente por qué estas así
-Ay ya, en serio, no me vengas con eso ahora, sabes muy bien por qué me enojo
-Mi vida - Suspira - ¿Cómo quieres que te diga qué tengo si no tengo nada? en serio...
-Si ya, te creo, de verdad.
Justo en ese instante suena mi celular. Era un mensaje.
-¿Quién es?
-Déjame leerlo - Dije un tanto pedante.
Era mi mamá; su mensaje me asombró y me preocupó, era extraño que me escribiera de esa forma.
-Es mi mamá, dice que valla a la casa con urgencia - Volteé la vista hacia él - Debo irme, luego seguimos hablando - Me levanté, me di media vuelta y me fui.
A pesar que el mensaje de mi mamá me preocupaba no tenía tanta importancia en mis pensamientos como lo que estaba pasando con mi novio. ¿Pero cómo no hacerlo? lo conocía muy bien, y sabía que estaba ocultando algo, quizás algo pasaba y por alguna razón no me lo contaba. Él sabría la razón. Me dediqué todo ese tiempo que me llevó llegar a mi casa en pensar en ese asunto. No lograba entender por qué no me decía lo que ocultaba o mejor dicho; por qué no se atrevía a contarme lo que sentía. Lo mejor es que fuese sincera, y así lo sería, algo rondaba por mi mente, una razón de lo que me ocultaba mi novio, lo único que venía a mi mente era aquello que sospechaba desde hace mucho tiempo; "estaba saliendo con otra chica".
Todo apuntaba a eso; últimamente todo era un misterio, estaba muy distanciado, ya no me daba el mismo cariño de siempre, entre otras cosas más, y por si no fuera poco, las referencias que tenía de él no eran las mejores, exactamente no era un ángel de Dios cuando lo conocí.
La relación entre mi mamá y yo siempre ha sido muy buena, siempre hemos sido muy unidas, desde pequeña confié ciegamente en ella. En pocas palabras; ella no solo fue mi mamá, también fue mi mejor amiga.
Al fin había llegado a mi casa, abrí la puerta y entré.
-¡Mamá ya llegué! - Grité para ver donde se encontraba.
-¡Hija ven a mi habitación! - Me respondió ella.
Caminé a su dormitorio, la puerta estaba cerrada así que le di dos golpes suaves con los nudillos.
-Pasa - Escuché la dulce voz de mi mamá.
Abrí la puerta y entré. Ahí estaban sentados en la cama mi mamá y mi papá, los dos sonreían ampliamente, se agarraban de la mano como dos adolescentes enamorados. Sus actitudes eran muy extrañas y fuera de lo normal para ser ellos dos.
-Acércate - Dijo mi mamá extendiéndome la mano que le quedaba libre.
-Aja... ¿Y a ustedes dos que les sucede? Me están asustando - Realmente era así, no se me ocurría algo que me explicase sus sonrisas tan exageradas.
-Tenemos una gran noticia que darte - Dijo mi madre viendo a mi papá y luego volteando la mirada hacia mí.
-A ver díganme ¿Qué sucede?
-Hija, yo... - Se detuvo sin razón y bajó la mirada tratando de ocultar su sonrisa que se amplió aun más.
-¡Mamá! deja la tensión y dime, sabes lo ansiosa que soy - No soportaba todo el suspenso que tenían, quería saber que sucedía.
-Estoy embarazada... Tendrás un hermanito o hermanita...
Eso sí que fue una gran sorpresa, no sabía cómo reaccionar, empecé a experimentar muchos sentimientos; emoción, felicidad, alegría, celos, preocupación, más alegría, ganas de gritar...
No sabía qué hacer, si gritar y abrazar a mis padres, quedarme estática gritando, saltar y gritar, o simplemente quedarme ahí sonriendo y felicitándolos.
-¡Oh por Dios! - Dije en un tono alto denotando alegría.
Me quede estática, observando a mis padres y llevándome las manos a la boca tapándola. Luego las quité e intenté soltar algunas palabras, y sinceramente no logré decir mucho por la emoción.
-¡Mami! ¿En serio estas embarazada?
-Si hija, acabamos de llegar, me estaba haciendo la prueba.
-Ay mamá felicitaciones, en serio, que emoción - Solté un grito que no pude contener - Seré la hermana mayor... - Abracé a mi mamá y a mi papá al mismo tiempo.
Realmente estaba emocionada, es lo que estaba deseando desde que tengo memoria; tener un hermano o hermana, con quien compartir, jugar, y todas esas cosas que hacen los hermanos. Ya me imaginaba lo mucho que me divertiría con él o ella, lo que cuidaría al bebé, lo que le enseñaría junto con mis padres. Ya mi día se había compuesto, con esta gran noticia había olvidado por completo que había estado discutiendo con mi novio, esto sobrepasaba cualquier malestar. Decidí estar feliz y olvidar por los momentos lo que había sucedido con mi novio, y es que luego de pensarlo bien, las cosas no van tan mal como las hacía ver; mi relación con mi mamá siempre ha sido muy buena, y ha seguido intacta al igual que la relación con mi papá, a pesar que no hemos estado muy unidos - Siempre he sido más apegada a mi mamá y por ende he tenido más comunicación con ella que con mi papá -, hoy en día nuestra relación padre-hija ha estado igual que siempre, y a pesar de todo he estado muy bien con mi novio, a pesar que se volvió distante repentinamente, nuestra relación de pareja ha sido muy buena y estable, y agregándose a todo lo anterior; ¡Mi mamá está embarazada!
Para nuestra familia es una gran noticia y una felicidad inmensa, pues luego de yo haberme nacido, mi mamá tuvo muchas complicaciones para concebir otro hijo, pero al fin lo logró, bueno por lo menos logró quedar embarazada.
muy bueno, me gustó más este capitulo. :)
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