-Aló ¿Quien habla? - Su voz sonaba totalmente sin ánimos.
-Hola mi vida soy yo - Contesté emocionada.
-Princesita ¿Cómo estás?
-Bien... Tengo algo muy importante que decirte, ¿Nos podemos ver? - Mi voz se había tornado seria.
-Si claro ¿Quieres que valla para allá?
-No tranquilo, yo voy a tu casa, nos vemos en un momento ¿sí?
-Está bien princesa nos vemos...
Finalicé la llamada y me encaminé a casa de mi novio. De forma increíble se me había olvidado que estaba enojada con él.
Mi mamá está embaraza, mi mamá está embarazada, mi mamá está embarazada...
No podía dejar de pensar en eso, estaba muy emocionada.
Ya había llegado a casa de mi novio - a decir verdad no me di cuenta del trayecto -, me detuve en frente de la puerta, toqué el timbre y retrocedí un paso. No tuve que esperar mucho para que abrieran la puerta ¿Quién apareció tras ella? Pues el chico que más amaba en la vida, así que apenas lo vi me abalancé sobre él y lo abracé tan fuerte como pude.
-Tengo una grandiosa noticia que darte - Dije al instante.
-¿Qué sucede? - Preguntó con alegría fingida, se notaba el desanimo que aún tenía.
-¿Adivina qué sucedió?
-No sé mi vida, no puedo pensar - No subía los ánimos ni por más grande que hiciera mi sonrisa - Sabes que he estado muy mal desde que...
-Mi mamá está embaraza - no quería hablar del tema en ese momento, por eso lo interrumpí al instante.
Él se calló al escuchar lo que dije, me vio abriendo sus ojos como platos, agarró mi rostro con sus dos manos y me besó.
-¿Tendré un cuñadito? - En su tono de voz se perdió todo rastro de tristeza, ahora solo se notaba "felicidad".
-Sí, sí, sí... mi mamá me lo acaba de decir, se hizo los exámenes y salió positivo.
-Felicidades mi vida... Tengo que ir a felicitar a tu mamá y a tu papá, vamos...
Me agarró de la mano y cuando empezó a caminar lo halé y lo detuve.
-No amor, todavía no, espera que mi mamá me diga que te pueda dar la noticia y luego la felicitas...
-¡Ah! eso cambia las cosas, esperemos entonces.
Nos dedicamos a hablar sobre bebés; imaginando como sería mi hermanito o hermanita, como estaríamos, entre muchas otras cosas más. Era magnífico estar feliz con él. Nos quedamos sentados en el mueble de la sala, yo recostada de mi novio, y él abrazándome. Sus brazos eran lo mejor de este mundo; cálidos, suaves y gratificantes.
-Te amo chiquita - Rompió el silencio con esas dulces palabras mientras me acariciaba el rostro.
-Yo también te amo - Voltee a verlo.
-Lamento todo.
Lo miré extrañada, mi mirada hizo una pregunta cual él contesto al observarme.
-Por distanciarme un poco, por estar tan diferente de vez en cuando, también por si no te he demostrado o no he dicho últimamente lo que siento por ti. - mi rostro adoptó un gesto de tristeza y decepción cual no pude evitar. Él lo notó.
>>No ha sido intencional, sabes que últimamente no todo marcha muy bien en mi vida, con mis padres... y todo se ha mezclado. No es fácil para mí, por todo eso es que he estado tan cambiado últimamente, me he enfrascado demasiado en mis problemas y he dejado que me consuman. Tú sabes lo mucho que te amo y que no deseo hacerte daño.
-Entiendo - Es lo único que logré decir.
Nos quedamos en silencio un buen rato.
En ese momento de silencio tuve aquello que me sucede muy a menudo, un instante donde pensaba todo tipo de cosas, ese momento cuando me perdía en las nebulosas y hasta se me olvidaba en donde estaba, hasta que llegaba el momento que alguien me hablaba.
Todo el tiempo transcurrido - No son dos meses, sino dos años y tres meses de relación -, ha sido bastante conociéndolo, he estado con él en muchas situaciones difíciles de su vida, y antes no había tomado una actitud tan extraña como ahora, siempre lograba saber cómo se sentía realmente así lo intentase ocultar. ¿Y si había alguien más? ¿Por qué lo haría? ¿Qué hice mal? ¿Se había aburrido de mí? ¿O solo he sido un juego para él? Muchas preguntas rondaban por mi mente en ese instante, me empecé a exaltar, mi corazón se aceleró y me se me empezó a dificultar respirar, decidí alejar todos esos pensamientos de mi mente. Miré a mi novio fijamente a los ojos y lo besé, luego lo abracé y me quede recostada de su pecho escuchando su respiración.
Inhala... Exhala... Inhala... Exhala...
Inhala... Exhala... Inhala... Exhala...
Su corazón latía lenta y pausadamente, eso me relajaba aun más.
Inhala... Exhala... Inhala... Exhala...
Abrí los ojos, estaba en la playa sentada en al arena, frente al mar, todo era tan relajante. Las olas chocaban, reventaban llegando a la orilla y regresaban por donde venían. Las gaviotas volando y cantando, la brisa batía mi cabello y sonaba un ligero silbido. El sonido de las palmeras moviéndose a causa de la intensa brisa. El sol empezaba a ocultarse tiñendo el cielo de naranja, amarillo y azul a lo lejos, y adornándolo con unas nubes amplias y pálidas. Era la tarde perfecta. Cerré los ojos para seguir disfrutando del sonido de las olas, las gaviotas y de la brisa. Quedé inundada de una inmensa paz.
Sin previo aviso escucho a alguien riendo a lo lejos, abrí los ojos por inercia y voltee a mi derecha ya que de ahí provenía la risa. Al ver quien se encontraba ahí mi corazón se aceleró, latía tan fuerte que sentí que se me saldría del pecho. Lograba ver a mi novio, pero esa no era la razón de mi taquicardia, la causa fue que estaba con una chica agarrado de manos, se abrazaban y besaban mientras caminaban. De mis ojos brotaron lágrimas, miré al frente y noté que había en la arena un corazón marcado y dentro tenia escritas las iniciales "E y J". La brisa se intensificó y borró lo que acababa de observar, cerré los ojos para que no entrara arena a mis ojos.
-Adriana...
Todo se tornó confuso, sentía que todo iba rápidamente a mí alrededor y yo reaccionaba cada vez más lento. Abrí los ojos al escuchar mi nombre, voltee a la derecha y vi a Emilio con la otra chica caminando hacia mí, pero ahora había un chico al lado de ellos, alto, delgado, su piel era blanca bronceada, llevaba el cabello corto y de color castaño, sonreía ampliamente y tenía la mirada fija hacia mí. De mi boca salió un grito, y al acto siguiente cerré los ojos y todo quedó en un silencio sepulcral.
Abrí los ojos y escuché un grito ahogado que provenía de mi boca. Los brazos de mi novio me soltaron al notar que me empezaba a levantar. Me senté en el mueble y puse mis manos en mis ojos, luego las quité y voltee a ver a mi novio.
-¿Qué pasó mi vida? - Me preguntó asustado.
Lo observé con los ojos llorosos.
-Solo tuve un mal sueño... - Me costaba respirar - Solo eso...
-¿Qué soñaste princesa?
-Soñé... - Me quede pensando un momento como explicarle - En el sueño estabas con otra chica, estaban en la playa, se abrazaban se besaban y yo los veía... - Se me empezaron a aguar los ojos.
Mi novio me abrazó.
-No seas tonta, solo es un mal sueño ¿Sí?, yo jamás te haré eso, te lo prometo... - Me abrazó más fuerte y luego me besó, me secó las lágrimas y me recostó en su pecho.
Y me quedé ahí, nuevamente escuchando su respiración y sus latidos cuales me relajaban inmensamente.
¿Por qué habré tenido ese sueño? ¿Será verdad lo que soñé? No... Los sueños son angustias de la mente... solo eso... o por lo menos espero que sea así. Un momento, en el sueño había un chico, fue extraño, no entraba en el contexto del sueño...
Me quedé paralizada y mi pulso empezó a acelerarse, tenía la mirada fija hacia el pasillo, ¡vi a alguien que lo cruzaba! bueno en realidad fue una sombra muy humanizada lo que vi... Pero no hay nadie aquí, solo mi novio y yo... No puedo estar loca... Esto no es un sueño y estoy cien por ciento segura.